“Assets Rotation” en la era Trump 2.0
El Especial WMC
La rotación de activos con el fin de re balancear los portafolios de inversión son la respuesta natural de los inversionistas y Asesores de Inversión ante la emergencia de turbulencias políticas generadoras de inseguridades y temores. Este resulta ser el caso de la política de aranceles y tarifas implementada por la administración Trump, que parecen pronosticar un escenario económico global marcado por la incertidumbre y el riesgo de bajo crecimiento e incluso, recesión o estanflación. En este contexto los inversionistas asumen como una de las principales estrategias para mitigar los riesgos inherentes a tal panorama económico, las tareas de re balancear los portafolios dando preferencia a la adquisición de acciones de empresas que demuestren "Quality Earnings” (ganacias consistentes y constantes) y por activos considerados refugio seguro.
Imagen: ; crédito: Dreamstime
Trump Tariff y Consecuencias Proyectadas: Desde que asumió la presidencia, Donald Trump ha implementado aranceles sobre importaciones de varios socios comerciales clave. Entre el 4 y el 12 de marzo de 2025, EE. UU. introdujo cinco aranceles que afectaron a países como China, Hong Kong, Canadá y México. Estos incluyeron un arancel del 25% sobre bienes de Canadá y México que no cumplían con las normas del T-MEC, y un arancel adicional del 10% para productos energéticos canadienses fuera de la preferencia del tratado. Las importaciones de China y Hong Kong enfrentaron un arancel del 20%.
El 12 de marzo de 2025, se implementó un arancel del 25% sobre todas las importaciones de acero y aluminio, extendiéndose a países que antes estaban exentos, como Argentina, Australia y la UE. Además, las importaciones de aluminio desde Rusia se gravaron con un 200%. Esta fluctuación en las políticas arancelarias ha creado un ambiente de incertidumbre para empresas e inversores.
Las consecuencias de estas políticas han sido negativas para el crecimiento económico global. Análisis económicos sugieren que el PIB de EE. UU. podría disminuir un 0,7% en 2025, representando una caída del 31% respecto a proyecciones previas. La Reserva Federal (FED) ha ajustado sus pronósticos, reduciendo su estimación de crecimiento del PIB a un 1,7% para 2025, un descenso del 0,4% en comparación con cifras anteriores.
Más allá de la desaceleración en EE. UU., se anticipa que los aranceles impacten negativamente el comercio internacional y las cadenas de suministro. El aumento de los costos de bienes importados resulta en precios más altos para los consumidores y márgenes de beneficio reducidos para las empresas.
El clima económico generado por estas políticas incrementa los riesgos de recesión o estanflación. Varios modelos económicos y expertos han señalado una mayor probabilidad de recesión en EE. UU. Estudios de la Kennedy School de Harvard sugieren que la probabilidad de recesión es ahora tres veces superior a lo normal. Economistas de Goldman Sachs han elevado estimaciones de recesión en los próximos 12 meses del 15% al 20%, mientras que JPMorganChase las ha aumentado del 30% al 40%, atribuyendo este incremento a las políticas gubernamentales.
Este panorama plantea serias interrogantes sobre el futuro económico de EE. UU. y sus relaciones comerciales a nivel global.
Rotación de activos: En respuesta a la incertidumbre económica lo primero que se observa es un aumento en la preferencia de los inversionistas por los activos considerados refugio seguro (flight to quality). Estos activos son aquellos que históricamente han mantenido o aumentado su valor durante períodos de turbulencia económica y volatilidad del mercado.
El oro. Es un activo refugio clásico, ya que a menudo mantiene su valor incluso cuando otros activos disminuyen, y se considera una cobertura contra la devaluación de la moneda y la inflación. (Véase gráfica 2.1).
Los bonos gubernamentales, particularmente los bonos del Tesoro de EEUU también se consideran activos refugio debido a su bajo riesgo y la confianza en la capacidad del gobierno para pagar sus deuda.
Ciertas monedas estables, como el dólar estadounidense, el franco suizo y el yen japonés, también se consideran activos refugio. En momentos de incertidumbre económica, los inversionistas pueden acudir a estas monedas debido a la estabilidad política de sus países de origen y la alta liquidez de estas divisas
Grafica 2.1. Evolución, desde Ago 2024 a la fecha de: en línea azul, la revalorización relativa del índice S&P 500; en línea naranja, la correspondiente al oro. Fuente: Bloomberg, Composición: WMC
Rotación de Sectores económicos y geográficos: Otra de las respuestas clave cuando el entorno de los mercados se torna incierto es el mayor enfoque en la diversificación de carteras hacia diferentes clases de activos, regiones (países) y sectores económicos para minimizar los riesgos. Véase en la gráfica 2.2 el movimiento porcentual de capitales invertidos o desinvertidos en diversos países, sectores económicos, y clases de activos según reporta, a Marzo 2025, el departamento de Global Research de Bank of America, que hace seguimiento a los portafolios gerenciados por Fondos de Inversiones.
Grafica 2.2: Variación (en puntos porcentuales) en el allocation por regiones, por sectores y por clases de activo de los portafolios gerenciados por Fondos de Inversión Fuente: Bofa Global Research
Promesas Regulatorias. Otro de los aspectos que ha alimentado el contexto actual de incertidumbre ha sido la posible oferta de la administración Trump de simplificar la regularización en el sector financiero, lo que facilitaría a las empresas -en especial a las de pequeña y mediana envergadura- el acceso al sistema financiero, abaratando sus costos. A raíz de esta expectativa, la rotación de inversiones en Big Caps a empresas Mid/Small Caps ha sido notoria. Véase en la gráfica 2.3 la revalorización relativa YTD del índice de las siete magníficas, versus el índice S&P 500 en las versiones de igual ponderación y del ponderación por capitalización
Gráfica 2.3. Revalorización relativa YTD del índice de las siete magníficas, en línea naranja; el índice S&P 500 en la versión de igual ponderación, en línea verde; y del índice en la versión de ponderación por capitalización, en línea azul.: Fuente: Bloomberg, Composición: WMC.
Valor vs. Crecimiento. En entornos de bajas expectativas, los inversionistas tienden a migrar hacia acciones de valor en lugar de acciones de crecimiento. Las acciones de valor suelen pertenecer a empresas grandes y consolidadas que parecen infravaloradas según sus ingresos o ganancias por acción. En contextos económicos inciertos, la inversión en empresas con "Quality Earnings" (ganancias consistentes y sostenibles) se vuelve esencial.
Los "Quality Earnings" se definen por su sostenibilidad, capacidad para reflejar el flujo de caja subyacente y su naturaleza recurrente, derivadas de las operaciones principales del negocio. En momentos de incertidumbre, la calidad de las ganancias se convierte en un factor clave para tomar decisiones de inversión, ya que los flujos de ingresos estables ayudan a reducir el riesgo de sorpresas negativas.
Los analistas evalúan esta calidad mediante métodos como el análisis del flujo de caja y la revisión de partidas no recurrentes. Las ganancias derivadas de tendencias cíclicas o transacciones inusuales no se consideran de alta calidad. La relación entre ingresos y flujo de caja operativo es fundamental; una mayor calidad de las ganancias está asociada con una mayor proporción de ingresos convertidos en efectivo.
En consecuencia, frente a un entorno incierto, los inversores prefieren empresas que demuestran una capacidad constante para generar ganancias de manera sostenible, priorizando la calidad sobre el crecimiento.
Acciones de Sectores Defensivos Los inversionistas también pueden considerar otras clases de activos que tienden a ser relativamente menos riesgosas durante las desaceleraciones económicas. Las acciones defensivas, que pertenecen a sectores como el de servicios públicos, bienes de consumo básico y atención médica, suelen mostrar una menor correlación con los ciclos económicos y se ven menos afectadas por la volatilidad del mercado. Estos sectores atienden necesidades esenciales que mantienen su demanda incluso en tiempos de crisis económica. La gráfica 2.4 muestra el rendimiento de los índices sectoriales del S&P 500, correspondientes a los 11 sectores económicos. Se observa que la pérdida está concentrada en solo tres sectores: Servicios de Comunicaciones, Tecnología de la Información y el Consumo Discrecional.
Gráfica 2.4 : rendimiento, año a la fecha, de los índices sectoriales del S&P 500, correspondientes a los 11 sectores económicos. Fuente: Bloomberg
El sector inmobiliario a veces se considera también un activo refugio, ya que su valor inherente puede protegerlo de las fluctuaciones que sufren los activos convencionales. Es preferido por inversionistas con una mayor tolerancia al riesgo y menos limitaciones presupuestarias.
El Análisis Fundamental: En entornos de incertidumbre, el énfasis de los inversionistas, los analistas, y los Assett Managers, se enfoca en el Análisis Fundamental y menos en el Análisis Técnico, ya que la información derivada del primero se torna sumamente valiosa como herramienta en la selección de activos puesto que la búsqueda debe orientarse a empresas que puedan adaptarse a las cambiantes políticas comerciales y mantener la rentabilidad. Evaluar la capacidad de una empresa para gestionar las interrupciones de la cadena de suministro y los mayores costos debido a los aranceles es crucial. La diversificación más allá de los mercados tradicionales también puede ser importante para mitigar los riesgos relacionados con las políticas comerciales específicas de cada país.
Los inversionistas, sin duda, necesitaran ser más flexibles y estar preparados para ajustar sus estrategias a medida que evoluciona el panorama comercial mundial